Coronavirus y Mipymes: A pesar del oscuro panorama hay optimismo en el futuro

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Blog Académico

Nos enfrentamos a la mayor crisis de los tiempos modernos. La pandemia del Coronavirus ha sido capaz de detener el mundo entero y su capacidad productiva está en niveles mínimos que serán históricos. Los mercados globales han vivido estas semanas una verdadera catástrofe. Según expertos, la crisis económica derivada de esta pandemia, será de las peores que se hayan vivido en la historia de la humanidad. Un punto de inflexión que marcará un antes y después.

Sin duda, esto también golpeará nuestra economía, de hecho ya lo está haciendo. En este escenario las Mipymes se verán muy afectadas, y recordemos que éstas las representan el 97% de las empresas y emplean al 70% de la fuerza laboral en Chile. Estas empresas nacen y crecen en el seno familiar, pero además, dan el soporte a miles de familias chilenas. Es decir, las Mipymes juegan un papel clave en nuestra economía. Sin embargo, frente a los desastres o eventos económicamente disruptivos (como el que vivimos), suelen ser más vulnerables porque poseen recursos limitados y carecen de planes de contingencia o de una buena gestión del riesgo. Todo esto hace que estén menos preparadas frente a esta pandemia.

Sin embargo, a pesar del oscuro panorama hay que poner buena cara. La crisis por la que pasamos traerá consigo grandes cambios y con ello grandes oportunidades para la sociedad y, por supuesto, para las Mipymes. Nuestro país ha implementado buenas estrategias para enfrentar y controlar la pandemia, entre ellas la Ley del Teletrabajo, la Ley de apoyo a las Pymes frente al coronavirus, etc.

En el corto plazo, esto debiera permitir que las Pymes puedan seguir operando y pagando sueldos a sus trabajadores. En el largo plazo, debiera generar un cambio cultural y estructural de las empresas. Es cierto que estos cambios pueden ser complicados, y más para las pequeñas empresas, pero esta crisis puede ser el gatillante para generarlos.

En resumen, el Coronavirus representa una gran oportunidad en varios sentidos;

Primero, para que los empresarios demuestren su responsabilidad social hacia sus empleados. Lógicamente, los empleados deben comprender la gravedad de la crisis y tener la misma responsabilidad y flexibilidad hacia quien le da trabajo, es un “ganar-ganar”. Para esto, el gobierno y sus instituciones deben continuar apoyando con sus iniciativas.

Segundo, en la medida que puedan, las empresas deben ir implementando el teletrabajo y dar a sus empleados las flexibilidades de poder optar por esta nueva forma de trabajo. El desafío está en atreverse e impulsar cambios sobre los antiguos paradigmas del empleo presencial.

Tercero, las empresas deben adaptarse rápidamente y tomar las oportunidades que brindan las tecnologías como la internet y las redes sociales. Es decir, las empresas deben atreverse a innovar y ocupar los medios que normalmente no utilizan si es que quieren subsistir. En otros países, hay registros de que muchas Pymes comenzaron a realizar ventas por redes sociales o vía telefónica y hacer entrega de pedidos a domicilio. El colapso de la venta online de los grandes supermercados es evidente. Adoptar estas nuevas formas puede ser una buena alternativa para las empresas y por supuesto, los clientes.

Cuarto, los empresarios deben sacar partido a sus redes de colaboración y, valga la redundancia, colaborar entre ellos. Por ejemplo, coordinar encuentros virtuales entre las personas de la red podría estimular la transferencia de información relevante y potenciar capacidades para enfrentar la contingencia.

Quinto, las Mipymes deben mantener el estado de alerta y prestar atención a la información que día a día se está entregando. En la medida que los empresarios estén informados, podrán abordar esta crisis y preparar de mejor forma sus planes de contingencia.

Finalmente, el empresario debe cultivar la resiliencia y creer en sus capacidades, o en su caso, potenciarlas. Esto se hace utilizando las redes y generando los momentos para intercambiar información y aprender. Sabemos que se vienen meses complicados, en que deberán tomar decisiones difíciles que impactarán en el negocio. Los empresarios resilientes y capaces serán quienes podrán enfrentar esta gran crisis, salir del paso y gestionar con éxito sus empresas.