Deuda de los hogares en Chile, es bueno o malo un mayor endeudamiento

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Blog Académico

Un informe recientemente publicado por el Banco Central de Chile en la publicación “Cuentas Nacionales por Sector Institucional Evolución del ahorro, la inversión y el financiamiento sectorial en el año 2019”, da cuenta de la evolución del ahorro, endeudamiento e inversión de los hogares, las empresas y el gobierno en el año recién pasado. Esto no pasó inadvertido por los medios de comunicación que en su mayoría titularon que la deuda de los hogares chilenos había llegado a un máximo histórico de casi un 75% del ingreso anual disponible y al 50,3% del PIB. Esto que a la luz de los comentarios de los medios de comunicación pudiese ser una noticia negativa, no es otra cosa que parte del mayor desarrollo  económico y de la solidez del sistema financiero chileno.

Un mayor endeudamiento en sí, no es malo ni bueno, esto dependerá del tipo de deuda y de la distribución por tipo de hogar. En el caso de Chile, está compuesta mayoritariamente por créditos hipotecarios, que representan el 40%, lo cual pasa a ser un activo para las familias y en muchos casos una inversión o mecanismo de ahorro. Pero también hay una parte muy importante de deuda en casas comerciales y bancos asociada a consumo, concentrada en los estratos socioeconómicos más bajos, que debido a su mayor riesgo pagan mayores tasas de interés. Cabe recordar que los sistemas de información de deudas de los bancos y las casas comerciales no están unificados, lo cual atenta a la inclusión financiera e incentiva al sobreendeudamiento de las personas de mayor riesgo.

El mayor endeudamiento forma parte del nivel de desarrollo de los países. Una mayor deuda cuando el sistema financiero funciona bien, como  es el caso de Chile, es también una muestra de confianza en la economía y en la capacidad de pago de los deudores. A nosotros nos gusta mucho compararnos con los países de la OCDE, de la cual Chile forma parte, y donde usualmente estamos en los últimos lugares en la mayoría de los indicadores de desarrollo económico. Las estadísticas de endeudamiento de los hogares de dichos países, muestran que varios de ellos,  como Dinamarca, Holanda, Noruega, Suecia, países a los cuales muchos quisieran imitar, tienen deudas que  triplican o cuadruplican  el tamaño de la deuda de los hogares chilenos medidas como porcentaje del ingreso disponible. Por ejemplo, Dinamarca lidera con un 281% el año 2018 y Holanda y Noruega con un 239%. Ante estos números un modesto 75% es un nivel de deuda agregado  poco  significativo. En el ranking Chile está en el décimo puesto entre los países  con menor deuda y todavía con un amplio margen para llegar al promedio OCDE que es de un 121,44%.

Por lo tanto, este valor de 75% que nos pudiese parecer negativo por lo alto, a la luz de los valores de los países de la OCDE, no lo es, y por el contrario lo que nos está diciendo es que los hogares en Chile tienen aún una baja capacidad de endeudamiento, entre otras razones, porque Chile es aún un país con un ingreso per cápita de nivel medio, porque hay una mala distribución de los ingresos y por que aún hay una baja inclusión financiera de muchas familias que no son sujeto de crédito bancario y que por lo tanto usan el sistema de casas comerciales pagando tasas muchos más altas. Pero a medida que aumente el PIB chileno, lo que nos ha costado cada vez más, este indicador de deuda debiera moverse hacia el promedio de los países OCDE y por lo tanto seguiremos año a año diciendo que nuevamente el endeudamiento de los hogares chilenos rompe un nuevo máximo.