IMACEC, INACER y PIBR: La carencia de indicadores oportunos de actividad económica regional

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Blog Académico

Una de las cosas que ha hecho el estallido social, es instalar en el debate público el análisis económico de la generación de la riqueza y la distribución de ésta en el país. Debido a esto, el gobierno y la clase política están impulsado y evaluando una serie de reformas estructurales y otras de corto plazo, para poder responder a las demandas de la ciudadanía. En este escenario la necesidad de contar con indicadores de actividad económica que permitan evaluar y monitorear el impacto de dichas reformas sobre los objetivos que ellas persiguen en cada región, se hace indispensable.

En Chile el principal referente de actividad económica de corto plazo, es el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC). Sin embargo, dada la alta heterogeneidad y diversidad productiva entre las distintas regiones del país, este indicador agregado no necesariamente representa las fluctuaciones y ciclos de la economía regional.

A nivel local, en el Biobío se han utilizado dos referentes de actividad económica: el Producto Interno Bruto Regional (PIBR) y el Indicador de Actividad Económica Regional (INACER). El primero, es elaborado por el Banco Central de Chile, cuenta con una frecuencia anual y tiene un desfase de publicación de al menos ocho meses. El segundo, y ya descontinuado INACER, fue desarrollado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), contaba con una frecuencia trimestral y un desfase de publicación de cuarenta y cinco días.

Sin embargo, el crecimiento anual de la actividad económica para la región del Biobío medido mediante la variación anual del PIBR e INACER, a contar de 2005, presentaron evidentes diferencias en magnitudes e incluso, en sus signos. Esta disociación ha generado cuestionamientos en el ámbito económico, político y empresarial, acerca de su pertinencia en la esfera regional.

Por lo tanto, es de suma importancia generar un instrumento local. Un indicador trimestral de actividad económica para los distintos sectores, basado en indicadores líderes que se observan de forma más oportuna y con una mayor frecuencia. Es por esto que, como investigadores del departamento de economía de FACEA UCSC, con el apoyo del estudiante de ingeniería comercial, Leonardo Maríquez, hemos estado trabajando en un instrumento de estas características.

Esto nos ha ayudado, por ejemplo, a ver la evolución del PIB regional para el sector comercio, restaurantes y hoteles y la predicción de nuestro indicador líder, basado en el índice de ventas de supermercado reportado por el INE. Para el cuarto trimestre de 2019 y previo al estallido social, proyectábamos un incremento de la actividad económica de este sector en un 6%, con respecto al mismo periodo del año anterior. En los próximos meses, observado el indicador líder propuesto, podremos anticiparnos a la estimación del Banco Central y cuantificar el impacto del estallido social en la actividad económica regional de este sector.

Hoy más que nunca necesitamos indicadores oportunos de actividad económica regional, que nos permitan medir y proyectar el impacto de las actuales reformas y, al mismo tiempo, orientar la inversión pública y privada de forma descentralizada y de acuerdo a la realidad que demanda la Región del Biobío.