PIB 2017 y desafíos para la Región

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Blog Académico

El Banco Central acaba de publicar el Informe de Cuenta Nacional de Chile: PIB Regional 2017, en el que se detalla la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para cada una de las regiones y en donde se ratifica la expansión del PIB nacional durante el año 2017.

Este informe indica que el PIB de la Región del Biobío, se expandió en un 2,2%, superior al 1,5% del País, lo cual es muy positivo para la Región, considerando las vicisitudes de la economía mundial y ratifica el buen trabajo realizado por los diversos actores del Biobío.

Se debe recordar que, desde la vuelta a la democracia, la Región siempre creció por debajo del promedio nacional, a excepción de estos últimos cuatro años, en donde el promedio regional fue de un 2,1% (el promedio país de un 1,7%). Este mayor crecimiento incidió en la disminución de la tasa de desempleo regional, generando 114 mil nuevos puestos de trabajo, superando con creces el generado en períodos anteriores y dejando de ser la Región con más desempleo del País.

También en estos cuatro años, a través del sistema de evaluación ambiental, se aprobaron más siete mil millones de dólares en proyectos de inversión, lo que superó significativamente los montos aprobados en los períodos anteriores.

Estos datos nos deben llamar la atención, porque, a pesar de las condiciones de la economía mundial, la Región creció, generó empleo e inversión, lo que no fue al azar, sino que fue el resultado de un trabajo mancomunado entre los diversos sectores socio económicos de la Región.

Ahora, este trabajo conjunto no se puede perder, más bien se debe fortalecer, porque logró poner en discusión una serie de temas relevantes para el desarrollo socio económico de la Región, los cuales se encuentran plasmados en la carta de navegación 2015-2030 (Estrategia de Desarrollo Regional).

El desafío del actual gobierno y de la región del Biobío, por cierto, debiera centrarse en lograr un mayor crecimiento que esté pensado en el futuro de los habitantes de la Región, que debe ir de la mano de un discurso común y único y, a la vez, generar mayor empleo y lograr una distribución más equitativa para avanzar en la disminución de la pobreza.

Esta debe ser una tarea que comprenda una alianza pública y privada, junto con la sociedad civil involucrada para que, efectivamente, se tomen las decisiones que están pensadas en un mayor desarrollo, en el crecimiento de la Región y en un mayor bienestar.